5 razones por las que odio la palabra negocios
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- Es una palabra que asfixia; me la imagino con sus manotas de muerto ahorcando todo lo que no se parece a ella.
- Es una palabra llena de miedo, temblorosa, insegura, que quiere que todos la entiendan de la misma forma, y que nadie se salga de lo que se supone que es.
- Porque a la gente que le gusta pronunciarla más siempre pone una cara sería, entre presumida y mamona, y dice, “no muchacho, esto no es así, nosotros estamos hablando de negocios, esto es algo serio, esto es el mundo real” .
- Es tan dura y cuadrada que se atora en la garganta de la gente que quiere pronunciarla por primera vez, y entonces les hace creer que que hay algo mal en ellos, en su garganta, y que tienen que modificarla, volverla más sombria y formal para poder pronunciarla y sean parte de ella.
- Es una palabra que ha arruinado la vida de muchos, engañándolos, haciéndoles creer que es la palabra más importante del mundo, que si la pronuncian bien se verán más guapos y la gente los tomará más en serio.
Bueno, estas son sólo algunas de la razones que se me vienen primero a la cabeza. De seguro hay muchas más; es una palabra pesada, como color marrón, que ha sido dicha tantas veces que la han dejado demasiado pesada, con tantos kilos de significados y expectativas encima que la pobre apenas y puede caminar; va por las calles de los barrios empresariales toda apretada, fingiendo una sonrisa, repitiéndose todo el tiempo lo que debe y lo que no debe hacer, segura de su importancia en el diccionario, apestando a la loción más cara, viendo de reojo, con sospecha, a la Creatividad, a la Diversión, a la Confianza. Está temblorosa, pero aún así le da otro trago a su café y se apura porque tiene una cita muy muy importante con otras palabras igual de estiradas: el Éxito es muy puntual, de seguro ya va a estar en la sala de juntas, con su bronceado perfecto y sus lentes oscuros , susurrándole guarradas a la Fama mientras esta cierra los ojos y suspira al sentir su mano deslizarse abajo de su falda.
¡Es urgente hacerle algo a esta palabra! Hay que limpiarla, quitarle el peso de encima, irse a tomar una chelas con ella y decirle que no se preocupe, que no es necesario estar nervioso ni correr todo el tiempo ni tener que usar traje para que las demás la tomen en serio. ¡Que se tome unas vacaciones, que juegue, que vuelva descansada y sepa que se puede divertir haciendo lo que hace! Que no tiene que aparentar nada ni seguir la formula que todos dicen que tiene que seguir para que la tomen en serio. ¡Puede subir los pies en la mesa de la oficina! ¡Es más, ni siquiera tiene que tener una oficina! hay que decirle con mucha ternura y paciencia (por que todavía le cuesta trabajo entender) que puede ser ella misma; Puede ser honesta y dejar de aparentar. ¡Y pueden gustarle muchas cosas! No tiene que haber estudiado finanzas y, es más, hasta tiene derecho de disfrutar de la literatura y la poesía. ¡Eso, eso, la poesía! Ahhh, puede leer en voz alta a Ginsberg y a Pessoa y a Ezra Pound y correr y escribir y pintar y tomar fotografías y cualquier cosa que le venga a la mente… ¡Por Dios, hasta puede tener tatuajes! Puede tener un blog y decir que está contenta y que a veces tiene miedo y que… y que no lo sabe todo… y que también está aprendiendo…
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... todavía no hay ladridos... esto está muy silencioso